En la onda del patchwork

Esta tendencia milenaria se ha popularizado mucho gracias a su versatilidad, pero también porque de alguna manera hace parte del movimiento de moda sostenible. En prendas de denim están en pleno furor.

Construir una prenda a punta de parches es la definición de patchwork y por estos días esta técnica ha regresado con fuerza. Como ya sabemos la moda va y viene, así que no es raro que este “reciclaje” no sea solo de prendas viejas con las que se pueden hacer unas nuevas, sino también de tendencias que, de alguna manera, se reinterpretan.

El encanto de los parches

Pero ¿cuál es el encanto de algo que parece construído con retazos? Precisamente la respuesta no solo tiene que ver con la estética y la posibilidad de sorprender con diseños diferentes, sino también con el hecho de esa riqueza que se encuentra en algunas texturas, tonos y detalles de los acabados. Algo hecho de pequeños o grandes parches de diferentes colores siempre se va a ver muy original.

Aunque el hecho de que una prenda esté inspirada en el mundo del patchwork no quiere decir que se hizo con materiales ya usados, su carácter si tiene esa connotación. Usar retazos y parches para armar una segunda prenda con un diseño que puede llegar a ser diferente tiene su ciencia y de ahí que esta técnica haya sido muy valorada históricamente.

¿Desperdicio cero?

La esencia de fondo de crear nuevas piezas hechas con retazos se basa en lograr que todos esos retales de tela que quedan de los grandes rollos se puedan aprovechar de la mejor manera posible. Aunque todavía es difícil lograr que no se desperdicie nada, esta tendencia es una buena manera de aprovechar todos esos pedazos que quedan en el corte, dándole un carácter único a estas texturas.

El diseño, entonces, entra a jugar un papel importante porque cuando se cuenta con muchas texturas y colores, la magia está en saberlas mezclar y convertirlas en una nueva prenda que se vea atractiva y sea fácil de mezclar con otras.

Por otro lado, para quienes quieran experimentar en casa también pueden tratar de crear nuevas prendas con otras que ya necesiten una reinvención o que su “vida útil” parezca agotada.

Una técnica muy antigua

El patchwork o almudena, como se le conoce en español, no es algo nuevo y, por el contrario, cuenta con miles de años de historia. Esta técnica, que se popularizó en moda por primera vez en los años 60, tiene su origen en la Edad Media en donde se elaboraban colchas con pequeños pedazos de varios diseños para logar una especie de mosaico.

Por otra parte, muchos le atribuyen su origen a la antígua Egipto, donde se han encontrado tumbas de faraones con capas acolchadas hechas con uniones de pequeños pedazos de telas. Así que este nuevo aire que le da la moda es bien interesante y cuenta una historia que va mucho más allá de una tendencia que se impone por unos cuantos meses.